La Escuela de Música Berkeley marcaría un giro vital en la carrera de Suzanne.
Como estudiante en Wellseley College, Suzanne empezó a dividir su tiempo entre actuación y composición. También empezó su fascinación por la tecnología cuando en una de sus clases se trató el tema donde un profesor del MIT demostró sus primeros intentos en hacer que un ordenador produjera el sonido de un violín.
 
Posteriormente recibió clases de música clásica en el Wellesley College, en Massachusettes, y después se dirigió a la Universidad de California en Berkeley para obtener su master en composición musical. Pero más importante fue que conoció a tres de los fundadores de la música electrónica: John Chowning, Max Matthews y Don Buchla. Estando en Berkeley , Suzanne “cayó bajo el hechizo” del diseñador de sintetizadores Don Buchla y tomó entonces el rumbo hacia la música electrónica . " Sus diseños para instrumentos eran extraordinarios. Pensaba en el proceso de diseñar instrumentos musicales directamente desde el origen de la naturaleza humana y de la naturaleza de la música. No hay nadie como él." Dice Ciani. Al terminar sus estudios, Suzanne pasa a trabajar para Don, como soldadora en serie de sus sintetizadores. La artista se entusiasma con la flexibilidad de los aparatos diseñados por este pionero de la tecnología musical, carentes de teclado tradicional, cuyo funcionamiento se basa en el control del voltaje necesario para producir los sonidos sintetizados, instrumento precursor de los sintetizadores analógicos, y los llega a conocer íntimamente, convirtiendo a su Buchla en su sintetizador favorito.

Ella frecuentemente ha bromeado diciendo que por lo menos durante diez años estuvo básicamente “casada con su sintetizador Buchla”. Podía hacer cosas que ningún otro instrumento en la historia pudo hacer. Podía mantener una nota durante días. Podía sonar con un tono perfecto en una perfecta onda.
 
Tras otros fracasados intentos por introducirse en el mundo laboral en distintos campos, por fin le surge la oportunidad de trabajar en el área de la publicidad, en la producción de sonidos para anuncios publicitarios, hasta conseguir crear su propio negocio: Ciani / Musica. Especializándose en la creación de música y efectos sonoros . Trabaja para compañías diversas: American Express, Atari, General Motors, Columbia Pictures, y Coca-Cola. De hecho, uno de los efectos sonoros más populares de este período es el sonido de una botella de Coca Cola abriéndose y el líquido saliendo, simulación que realiza con su Buchla. Al ser éste un campo entonces muy innovador, Suzanne se labra una sólida reputación en este sentido.
Suzanne no descuida su carrera musical
Ya en Berkeley ha dado algún que otro concierto en directo. Así como en Los Ángeles, donde reside por un tiempo. En 1974 pasa a residir en Nueva York, donde es invitada a dar un concierto en la Chic Bonino Gallery, y decide establecer una entidad sin ánimo de lucro a la que llama The Electronic Center for New Music, con el fin de promocionar las nuevas tecnologías musicales. Por desgracia, los patrocinadores y fabricantes de tecnología musical, no confiaban en una mujer prácticamente desconocida en una época en que la música hecha con sintetizadores era poco menos que ciencia ficción a los ojos (y los oídos) de las grandes corporaciones. Suzanne vio que el único camino era entrar en el mundo de las discográficas, publicar los álbumes suficientes que le garantizaran una cierta fama y a partir de ahí conseguiría que le hicieran caso. Sin embargo, las discográficas tampoco conocían la nueva tecnología y para ellos un sintetizador era algo incomprensible, con lo cual, ni en Europa, ni en América, conseguiría la artista que ningún sello discográfico del momento le diera su oportunidad. Suzanne no se amilanó, decidiendo ser ella misma quien produjera su primer álbum, Seven Waves. Le llevaría dos años, ya que al principio sólo le dedicaba los fines de semana, pues seguía con su trabajo publicitario los demás días, aparte del hecho de que su capital apenas le permitía alquilar el tiempo suficiente de estudio para realizar el proceso de grabación de su música, teniendo en cuenta que entonces los medios eran mucho más primitivos que en la actualidad.
 
Curiosamente, este primer álbum, (su estreno y debut en 1982) que no interesa a nadie en Europa ni en América pese a todos los esfuerzos de la artista por promocionarlo, se convierte en un increíble triunfo... en Japón. Suzanne no había esperado el fulminante éxito de su osadía en este país, obteniendo diversas ofertas a los pocos días de su estancia en aquellas tierras. El álbum es publicado por la Victor Co. del Japón. Poco después, una discográfica americana, Atlantic Records, acepta publicar este primer álbum en los Estados Unidos. Actualmente, tanto esta versión como la japonesa se han convertido en objetos de coleccionista. El segundo álbum de Suzanne Ciani, Velocity of Love, conectó rápidamente con las emisoras de radio de Nueva Era que habían empezado a aparecer en Estados Unidos es publicado por RCA en 1986, poco antes de que esta compañía sea comprada por BGM, quienes eliminan a la artista de su lista.
En 1987. la artista firma un contrato con Private Music
En 1987, la artista firma un contrato con Private Music que duraría unos cinco álbumes, estableciendo su fama como teclista de la escuela Nueva Era. El sello Private Music publica su álbum Neverland, nominado para un Grammi, e inspirado en sus experiencias vitales. A este álbum le sigue la publicación de History of My Heart, en el que trabaja con músicos californianos. En aquellos momentos el sello Private Music también se traslada a Los Angeles, y en el proceso este álbum de Ciani se pierde, lo cual la afecta tanto que se ve incapaz de producir un nuevo álbum. Peter Baumann la anima entonces a producir un álbum de piano clásico, publicado con el nombre Pianissimo. Este nuevo álbum marca un giro en la carrera de Suzanne, quien, habiendo estado durante tanto tiempo inmersa en el mundo de la tecnología electrónica musical, casi había olvidado los instrumentos puramente acústicos.

El álbum resulta más económico en su producción además de contar con el patrocinio de la casa Yamaha. Los cambios en el mundo de la música e instrumentos electrónicos, llevaron a Suzanne a regresar a la instrumentación clásica como soporte de sus melodías, culminando en su álbum nominado al Grammy por piano y orquesta, Dream Suite. Esta misma sensibilidad es evidente también en Pianissimo II. En 1989 Ciani viaja a Italia en busca de inspiración para un nuevo álbum. Buscando el lugar ideal donde inspirarse, la artista llega a Capri, donde graba su álbum Hotel Luna, un hotel de la zona entonces cerrado al público por ser invierno. En esencia, este álbum refleja el alma italiana de Suzanne Ciani, y es básicamente electrónico, aunque incluye pasajes con instrumentos acústicos, y una soprano de ópera. Esta grabación es nominada para un Grammi, no obstante lo cual hay ciertas desaveniencias con el sello Private Music respecto a su publicación. Por este motivo Suzanne se siente descontenta e incapaz de publicar de nuevo con este sello. Peter Baumann la convence para realizar un recopilatorio al que añade dos canciones compuestas en colaboración con Jeremy Lubbock, resultando en el álbum The Private Music of Suzanne Ciani, el último que la artista realizaría para este sello.
Con respecto a los contratos que suelen firmarse con las discográficas,
Suzanne se muestra muy crítica
Antes de embarcarse con Private Music, Ciani ya era una experta en el campo de los negocios, y dejaba bien clara su postura con las discográficas del momento, de modo que se negaba a entregar los derechos de sus obras a perpetuidad. Sin embargo, con Peter Baumann y Private Music reconoce que cometió un error, ya que al considerar a Peter un buen amigo, y confiando en su integridad, no actúa así y firma un contrato standard. Cuando Peter abandona Private Music y el sello pasa a ser propiedad de BMG, Suzanne pierde los derechos a perpetuidad por cuatro de sus álbumes, pese a que BMG no tiene el menor interés en la artista, lo cual la lleva a abandonar este sello en 1992.
 
Suzanne considera esta política ultrajante y abusiva, y lo denuncia con fuerza. Tal vez en el pasado era lo adecuado, debido a la enorme inversión inicial que suponía lanzar algo al mercado, pero hoy en día, en que los artistas se presentan a las discográficas con el producto prácticamente acabado y a punto para su distribución y comercialización, no hay excusa para que se continúe con estas prácticas que despojan al artista de todos sus beneficios, cuando es él quien ha corrido con los gastos de producción.
En 1994 Suzanne contrae matrimonio
con un abogado especializado en el campo del espectáculo, Joe Anderson, que colabora con Suzanne en la fundación de su propio sello discográfico, Seventh Wave. Joe también trabaja en un libro, Empowering the Artist.
 
Silver Ship 2005
Suzanne lo hizo así, y si bien su propio sello, Seventh Wave, publica mayoritariamente sus obras, está abierta a otros artistas, por ejemplo Roy Eaton, un experto pianista, y Georgia Kelly, virtuosa del arpa. No obstante su filosofía, Ciani reconoce que no es fácil superar absurdos prejuicios de ciertos sectores del público, según los cuales el hecho de que un artista publique en su propio sello se debe a que no ha encontrado ninguna compañía importante interesada en su música y por tanto carece de una garantía de calidad, lo cual es una falacia en realidad. Ella misma proclama haber estado en una gran compañía que ella decidió abandonar, lo cual no va en detrimento de su música. Suzanne publica en su propio sello su álbum Dream Suite. Un proyecto orquestal que siempre deseó llevar a cabo en cuanto dispusiera de los medios económicos para ello. Llevaría a cabo su proyecto con la Orquesta de la Joven Rusia en Moscú. La grabación, realizada para piano y orquesta, se completa en Italia, donde el laborioso proceso de post-producción tiene lugar. Pianissimo II constituye el noveno álbum de estudio de Ciani, además de tratarse del segundo en el que la artista vuelve a sus orígenes pianísticos en su forma más pura, donde el piano es el instrumento solista por excelencia. Más tarde vendrán otras famosas producciones: Pianissimo 3, Turning y la nueva producción de Suzanne: Silver Ship.

Además cabe mencionar su labor en el campo de las bandas sonoras para películas, entre las que se cuentan, la realizada para la película The Incredible Shrinking Woman ("La Increíble Mujer Menguante"), y la película de las hermanas Petrie: Mother Teresa.
Asimismo Ciani ha creado una biblioteca de sonidos para la serie de televisión de
la cadena ABC One Life to Live, entre otras producciones televisivas.
Ciani interpreta sus composiciones utilizando un piano de cola especialmente diseñado para conciertos y fabricado a mano. El resultado obtenido es un sonido íntimo, rico en matices, pocas veces conseguido en un álbum de estudio. La artista considera que sus composiciones pertenecen a la categoría de la música contemporánea clásica, sin por ello olvidar su faceta electrónica. En definitiva, Suzanne Ciani es sin duda una versátil artista cuya carrera hasta la fecha viene cubriendo una variada gama de campos en que expresar su creatividad artística, destacando tanto como experta en tecnología electrónica, un área en la que ha sido una auténtica pionera, como en su faceta de empresaria, compositora de Nueva Era, especialista en ingeniería de sonido, y consumada virtuosa del piano, instrumento con el que transmite oleadas de ensueño en una sentida emotividad convertida en música. Es de esperar que tan sensible artista continuará deleitándonos con sus creaciones musicales electrónicas y acústicas cuya exquisita sensibilidad y romanticismo le han conseguido una merecida fama en el mundo de la música actual.